En el análisis del empleo en Paraguay entre 2017 y 2026, se destaca un crecimiento significativo en el área urbana, donde la cantidad de personas ocupadas aumentó de 1,872,542 a 2,368,848, lo que representa 496,306 empleos adicionales y una expansión del 26.5%. Este crecimiento urbano explica el 96.2% del aumento total de empleo en el país durante este periodo, reflejando un cambio importante en la distribución laboral nacional. Como consecuencia, la participación del área urbana dentro del empleo total se incrementó del 68.1% en 2017 al 72.5% en 2026, ganando 4.4 puntos porcentuales.
En contraste, la evolución del empleo en las zonas rurales fue mucho más moderada. La población ocupada rural pasó de 878,852 a 898,344 personas, un crecimiento de apenas 2.2% con un aumento neto de 19,492 trabajadores. A pesar de que el número absoluto no disminuyó, la participación del trabajo rural dentro del total nacional descendió del 31.9% a 27.5%. Esta dinámica pone en evidencia que la expansión del empleo paraguayo estuvo principalmente ligada a las actividades y oportunidades laborales urbanas, exacerbando la brecha entre áreas urbanas y rurales.
Evolución del empleo según el tamaño de las empresas
Al revisar el empleo por tamaño de empresa, las microempresas siguen siendo la principal fuente de ocupación en el país. Para 2026, concentran el 64.3% de los trabajadores, una ligera reducción desde el 65.5% registrado en 2017. Sin embargo, en términos absolutos, la cantidad de empleados en este segmento creció de aproximadamente 1.8 millones a 2.1 millones, añadiendo cerca de 298,641 trabajadores, lo que equivale a una expansión del 16.6%.
Las pequeñas empresas también mostraron un incremento notable en su cantidad de ocupados, pasando de cerca de 266,885 a 294,047 personas, un aumento del 10.2%. Sin embargo, su participación relativa disminuyó del 9.7% al 9.0%. Las medianas empresas mantuvieron una proporción estable del 3.7%, pero su crecimiento en términos absolutos elevó el empleo de 101,802 a 120,886 personas, sumando 19,085 puestos adicionales.
En conjunto, la participación de micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes) representó el 78.9% del empleo total en 2017 y descendió ligeramente al 77.0% en 2026. No obstante, la cantidad absoluta de trabajadores vinculados a este segmento aumentó en aproximadamente 344,888 personas, superando los 2.5 millones. Esto reafirma el rol fundamental de las mipymes como el principal soporte del empleo en Paraguay.
Transformaciones en las grandes empresas y diferencias territoriales
El cambio más marcado se observa en las empresas con 51 o más empleados. Su participación en el empleo total subió del 8.1% al 12.4%, creciendo 4.3 puntos porcentuales. En términos absolutos, el número de trabajadores en este segmento pasó de aproximadamente 222,863 a 405,132, lo cual representa un incremento del 81.8%, es decir, 182,269 empleos adicionales.
Este crecimiento fue especialmente notable en las zonas urbanas, donde el empleo en empresas grandes aumentó en cerca de 153,476 personas, un 78.8% más, y su participación urbana pasó del 10.4% al 14.7%. Simultáneamente, las microempresas urbanas también sumaron cerca de 322,894 empleados, aumentando su participación del 57.9% al 59.4%.
En las zonas rurales, la dinámica es distinta. La proporción de trabajadores en microempresas rurales cayó del 81.6% al 77.0%, lo que equivale a una reducción estimada de 25,418 ocupados en este segmento. Por otro lado, el empleo en empresas con más de 51 empleados se duplicó, pasando de unos 27,244 a 56,596 trabajadores, un aumento del 107.7%. Además, el trabajo doméstico rural también mostró un fuerte crecimiento, aumentando un 40.5%, desde 42,185 hasta 59,291 personas.
Esta evolución del mercado laboral paraguayo revela una expansión clara, aunque con una concentración espacial marcada y cambios en la estructura empresarial. El dinamismo de las zonas urbanas impulsa casi la totalidad del crecimiento, mientras que el estancamiento relativo en áreas rurales profundiza la desigualdad en oportunidades laborales. Aunque las mipymes continúan sosteniendo la mayoría de la ocupación, el avance notable de las empresas más grandes está cambiando la distribución de empleo por tamaño de empresa.
El desafío para Paraguay no es solo aumentar el número de puestos de trabajo, sino también asegurar que estos empleos sean formales, productivos y estén mejor distribuidos territorialmente, incorporando más activamente al sector rural y reforzando la sostenibilidad del crecimiento económico del país.
En mi experiencia, comprender estas dinámicas es fundamental para diseñar políticas efectivas que promuevan un desarrollo laboral equilibrado. Mi recomendación es apostar por estrategias integrales que favorezcan tanto la formalización y productividad de las mipymes como el fortalecimiento de las grandes empresas, sin dejar de lado el apoyo concreto a las zonas rurales. Solo así será posible avanzar hacia un mercado laboral más inclusivo y dinámico.











