BNF asegura transparencia en proceso del core pese a solo dos competidores

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El segundo intento del Banco Nacional de Fomento (BNF) para modernizar su infraestructura tecnológica mediante el proceso denominado “Consultoría para Adquisición, Implementación, Desarrollo y Evolución del Sistema Core Bancario” (ID 480207) se encuentra en una etapa crítica de evaluación. Tras la apertura de sobres el 29 de junio, la institución defendió la legitimidad del proceso frente a las críticas por la baja participación y las duras observaciones cruzadas entre los únicos oferentes: ITTI S.A.E. y Softshop S.A..

Este proceso tiene un valor referencial de G. 135.853.390.375 (más de US$ 22 millones al tipo de cambio actual), según información de la Dirección Nacional de Contrataciones Públicas (DNCP). Un aspecto que genera gran suspicacia es la aparente inclinación a favor de ITTI, cuyos dueños fueron socios comerciales del presidente Santiago Peña. Además, hasta marzo de 2025, el propio mandatario informó inversiones en dicha empresa a través de tenencia de bonos, participación de la que se desvinculó en medio de acusaciones relacionadas con posibles conflictos de intereses.

No es la primera vez que el BNF intenta este proyecto. El primer llamado (ID 445258), realizado en octubre de 2025, fue cancelado tras múltiples impugnaciones ante la DNCP. En aquel entonces, se denunciaron irregularidades técnicas que señalaban un pliego supuestamente “direccionado” y que incumplía artículos de la ley de suministros públicos. En ese proceso, ITTI fue descalificada automáticamente por no aportar uno de los documentos esenciales requeridos en el Pliego de Bases y Condiciones (PBC). Posteriormente, el BNF descalificó también a su única competidora por un tema formal, dejando el proceso inconcluso.

En esta segunda convocatoria, la tensión no ha disminuido. Durante la apertura técnica, Softshop S.A. advirtió sobre posibles conflictos de intereses y exigió la transparencia respecto a los accionistas físicos de las personas jurídicas que integran ITTI, como Grupo Vazquez SAE y UENO Seguros S.A., amparándose en la normativa vigente de compras públicas.

Adicionalmente, Softshop denunció inconsistencias relevantes en relación al personal registrado en ITTI, señalando que mientras en algunos documentos figuran más de 5,000 empleados, en las planillas de IPS la cifra oficial corresponde a apenas 1,850 trabajadores. En defensa, Diana Jara, representante de ITTI S.A.E., presentó un extenso escrito de observaciones a la propuesta de Softshop, cuestionando especialmente la experiencia técnica de su competidora. Según Jara, la solución que ofrece Softshop está compuesta por diversas plataformas informáticas que nunca han sido implementadas de manera conjunta como un sistema core bancario único, lo que genera dudas sobre su viabilidad.

Fortalecimiento de los requisitos y respuesta institucional

Más allá de las disputas entre oferentes, la evolución del Pliego de Bases y Condiciones ha sido significativa. En comparación con el primer llamado, el BNF elevó considerablemente las exigencias para los participantes. Entre los principales cambios, destacan la inclusión de requerimientos relacionados con la implementación de las Normas Internacionales de Información Financiera (NIIF), en cumplimiento con las disposiciones de la Superintendencia de Bancos.

En ese sentido, César Vargas, gerente del BNF y principal vocero del banco en este proceso, explicó que se realizaron precisiones y aclaraciones técnicas al PBC para fortalecer el proceso y brindar mayor claridad a los oferentes, sin modificar el alcance general del proyecto. Vargas sostuvo que la institución espera concluir la adjudicación dentro del presente año, y afirmó que se encuentran actualmente evaluando las ofertas presentadas, cumpliendo con los procedimientos establecidos por la norma vigente.

Respecto al estado actual del sistema core bancario, Vargas reconoció que, aunque la plataforma sigue operativa, presenta limitaciones significativas para acompañar las necesidades de transformación digital, así como para la incorporación ágil de nuevos productos y la integración con tecnologías modernas. Esto subraya la urgencia de avanzar con la renovación tecnológica.

Ante la pregunta de por qué, a pesar de existir numerosas empresas especializadas en el mercado, solo se presentan los mismos dos oferentes del llamado anterior, Vargas señaló que la participación responde a decisiones comerciales y estratégicas propias de cada compañía. Reafirmó que el proceso es abierto, público y competitivo según la normativa vigente, permitiendo la participación de todos los interesados.

Perspectivas y próximos pasos

Este procedimiento licitatorio consta de dos fases: actualmente se realiza la evaluación técnica y documental. El resultado de esta etapa determinará si alguna propuesta es descalificada, si es necesario solicitar aclaraciones o si se avanza a la siguiente fase, que corresponde a la apertura y análisis de ofertas económicas. Será en esta instancia cuando la competencia será más directa en términos financieros y se definirá la empresa adjudicataria.

En mi experiencia, procesos de esta naturaleza suelen estar cargados de complejidades tanto técnicas como políticas. Las críticas y los señalamientos no son infrecuentes, especialmente cuando se trata de contratos multimillonarios para bancos públicos, donde la transparencia debe ser un requisito fundamental. Considero que el BNF está dando pasos para mejorar la claridad y solidez del proceso, lo que es crucial para ganar confianza tanto en el mercado como en la ciudadanía.

Mi recomendación para quienes siguen este caso es prestar atención a las siguientes fases del proceso, verificando que se mantenga la transparencia y que cualquier observación o reclamo se aborde con rigor técnico y legal. Esta licitación no solo impacta en la infraestructura tecnológica del BNF, sino que también puede establecer un precedente en la contratación pública para el sector financiero.

Finalmente, invito a reflexionar sobre la importancia de dotar a las instituciones públicas de sistemas tecnológicos robustos y actualizados. La transformación digital en el sector bancario no es una opción, sino una necesidad para mejorar la eficiencia, la seguridad y la calidad de los servicios que las entidades ofrecen a la sociedad. Este caso de renovación del core bancario del BNF es un claro ejemplo de los desafíos y oportunidades que acompañan esos procesos, y resulta vital que se maneje con la mayor transparencia y profesionalismo posible.


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