El presunto financista del asesinato del teniente coronel Guillermo Moral, Jorge Guillén Bogado, permanecerá en prisión. La jueza penal de garantías, Cynthia Paola Lovera Brítez, decidió mantener la medida cautelar tras la solicitud de sobreseimiento presentada por la fiscalía debido a que la situación procesal de Guillén aún no fue discutida en la audiencia preliminar programada para el 3 de noviembre.
Guillén, de 44 años, fue detenido el 16 de octubre de 2025 durante un allanamiento en Ciudad del Este. Su defensa, liderada por las abogadas Zully Villalba y Jaqueline Álvarez, argumentó que la Fiscalía había solicitado su sobreseimiento definitivo tras revisar pruebas que, según afirmaron, no lo vinculan con la organización logística del crimen.
Los fiscales Alejandro Cardozo, Christian Ortiz y José Martín Morínigo indicaron que la investigación está cerrada y apoyaron el pedido de la defensa, señalando que no existen elementos objetivos que relacionen a Guillén con los hechos investigados. En el escrito conclusivo presentado el 17 de octubre, se planteó que la hipótesis inicial, que lo señalaba como organizador del asesinato, había cambiado tras el análisis de transferencias bancarias y declaraciones.
Según la fiscalía, el verdadero vínculo en la logística del crimen corresponde a Carlos Antonio Báez, alias «Lulú», quien habría coordinado las transferencias de dinero hacia los autores del homicidio. Los informes de extracción de datos del Departamento de Homicidios confirmaron que no hubo comunicación entre Guillén y los demás implicados, mientras que sí se registraron interacciones entre su sobrino Ángel González Guillén y Báez.
El teniente coronel Guillermo Moral, de 44 años, fue asesinado el 2 de octubre de 2025 frente a la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Asunción. Moral había sido un testigo clave en el caso de sobornos que involucraba a Miguel «Tío Rico» Insfrán, lo que llevó a la condena de varios implicados, incluido el coronel Luis Belotto y su esposa.

