El contrato firmado entre la Administración Nacional de Electricidad (ANDE) y el grupo Kuntur/Araico aún no ha sido hecho público, lo que ha generado un intenso debate técnico. El ingeniero Axel Cid Benítez Ayala, analista del sector eléctrico, ha presentado una crítica en nueve puntos al análisis del ex gerente técnico de la ANDE, Fabián Cáceres Cadogan, quien había calificado la tarifa pactada como aparentemente más beneficiosa que las de los decretos anulados.
Benítez reconoce la experiencia de Cáceres en el tema, pero argumenta que sus conclusiones no resisten un examen detallado. Su primer cuestionamiento se centra en que Cáceres realizó sus observaciones sin haber leído el contrato, validando así lo que la ANDE presentó en su conferencia de prensa. Para respaldar su postura, menciona que las exposiciones de la ANDE no siempre han sido precisas, citando un ejemplo de julio de 2024 sobre las criptomineras.
Además, Benítez critica que Cáceres no cuantifique aspectos clave como gigavatios-hora, facturación y costos. Compara su enfoque con el de un médico que no hace un diagnóstico antes de recetar un tratamiento. Para ilustrar su argumento, aporta datos sobre la facturación de la ANDE en 2025, donde se reportaron 21.919 GWh facturados por unos 1.100 millones de dólares, con una tarifa media de 50,2 dólares/MWh.
En su análisis, detalla que los hogares consumieron el 33,9% de la energía, aportando el 38,4% del importe, mientras que la minería de criptomonedas utilizó el 24,9% de la energía y pagó el 23,6% del importe. Por su parte, la industria y alta tensión, que representaron el 6,4% de la energía, pagaron tarifas más bajas.
Otro punto que Benítez cuestiona es la comparación hecha por Cáceres sobre la tarifa de Araico, que es un 10% más alta que la de las criptominerías. Asegura que esta comparación es errónea, ya que la criptominería es interrumpible, mientras que un centro de datos de inteligencia artificial requiere potencia firme, que tiene un costo mayor.
Asimismo, Benítez señala que Cáceres no ha solicitado a la ANDE la publicación de su tarifa técnica por nivel de tensión ni la separación de los componentes de costo. También advierte que no se ha analizado la red real ni el techo de energía de Itaipú y Yacyretá, que podría superarse en 2027.
El análisis de Benítez se cierra con la crítica de que Cáceres se apoya en su propio argumento sobre la propuesta de concursos de la Unión de Ingenieros de la ANDE, sin un respaldo independiente. Mientras tanto, el contrato sigue sin conocerse, lo que deja en el aire varios interrogantes sobre su adjudicación y las condiciones que incluye.

