La reciente reforma que introduce un aporte estatal del 10% sobre la remuneración imponible ha generado preocupaciones sobre su capacidad para cubrir las obligaciones del sistema de pensiones. Este aporte se destinará a las obligaciones del sistema, pero el informe sugiere que, en caso de que los recursos sean insuficientes, el Estado deberá asumir el monto adicional necesario.
El 17 de marzo de 2026, la Cámara de Diputados aprobó esta reforma, que fue remitida al Poder Ejecutivo tras recibir el visto bueno del Senado. Sin embargo, el déficit acumulado de la Caja Fiscal alcanzó los 249 millones de dólares en solo siete meses, lo que plantea serias dudas sobre la efectividad de esta medida.
Las proyecciones actuariales del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) indican que la reforma podría reducir el déficit en 165 millones de dólares anualmente, aunque este resultado depende de diversos factores, incluidos los supuestos sobre los afiliados y las finanzas de la Caja Fiscal. Aún se requerirían recursos adicionales para cumplir con los compromisos existentes.
El economista Jorge Garicoche ha señalado la necesidad de una revisión integral del sistema previsional de Paraguay, dado que las nuevas condiciones de jubilación y los aportes no serían suficientes para eliminar el déficit actual. La situación exige un enfoque más amplio para garantizar la sostenibilidad del sistema en el futuro.

