La construcción de la autopista elevada de Luque, que se extenderá por 3,6 kilómetros, avanza a una nueva fase con el inicio del traslado de las grandes vigas de hormigón que conformarán el viaducto. Este proceso incluye la utilización de un lanzavigas de 420 toneladas, traído desde Portugal, que facilitará la colocación de las estructuras sobre las pilas ya construidas.
El lanzavigas, de aproximadamente 80 metros de longitud y con capacidad para levantar hasta 120 toneladas, permitirá el posicionamiento de las vigas pretensadas en los apoyos de hormigón mediante maniobras controladas. En esta etapa inicial, un convoy de camiones transporta cinco vigas de 35 metros de largo, cada una pesando alrededor de 50 toneladas, destinadas a ser instaladas entre las pilas 48 y 49.
El proyecto de la autopista elevada contempla la instalación de un total de 537 vigas distribuidas en 116 vanos, además de la construcción de 232 pilotes y el uso de aproximadamente 45,000 metros cúbicos de hormigón, junto con 5,000 toneladas de acero. Esta nueva infraestructura conectará las avenidas Ñu Guasu y Silvio Pettirossi con la ruta PY02, mejorando la circulación entre Luque, Asunción y otras localidades del departamento Central, beneficiando a más de 250,000 personas.
Los trabajos de construcción comenzaron en diciembre del año pasado, tras la emisión de la orden de inicio por parte del Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC). Las obras están enmarcadas en la Adenda 7 del contrato de concesión de la ruta PY02, a cargo de la Sociedad de Objeto Específico (SOE) Rutas del Este, compuesta por Sacyr y Ocho A, esta última representada por Juan Carlos Pettengill. El total de la inversión supera los 215 millones de dólares, financiados a través de recursos gestionados por la concesionaria ante BID Invest, el brazo del Banco Interamericano de Desarrollo que trabaja con el sector privado.
Además de la construcción de la autopista elevada, el contrato también incluye intervenciones en los corredores que conectan Luque con San Bernardino, Areguá e Ypacaraí. Uno de los componentes relevantes es la renovación del tramo 14 de la Red Vial Estructurante, que abarca 21,05 kilómetros de la Ecovía, desde la ruta PY02 hasta la ruta PY02, que incluye la rehabilitación del pavimento y la adecuación de la infraestructura vial.
A pesar del progreso en otras áreas, el tramo Luque-Areguá-Ypacaraí aún no ha registrado intervenciones, a pesar del deterioro actual de la vía. Este corredor también está incluido en las obras anunciadas por el MOPC, aunque aún se requiere la liberación de la franja de dominio necesaria para iniciar los trabajos. Para todas estas obras, el MOPC había previsto un presupuesto de 8,5 millones de dólares, y en la primera etapa se identificaron cerca de 1,300 carpetas de afectación que deben ser validadas y ajustadas a medida que avancen los trabajos de catastro y avalúo. La Adenda 7 implica un incremento del 30% en el contrato de concesión de la ruta PY02, que está siendo operado por Rutas del Este, empresa que previamente realizó la duplicación del tramo Ypacaraí-Caaguazú y ahora se encarga de estas nuevas intervenciones.

