La senadora Esperanza Martínez anunció su intención de presentar un proyecto de declaración ante el Congreso Nacional para solicitar al Ministerio de Educación y Ciencias (MEC) la suspensión inmediata, revisión y eliminación de materiales educativos considerados polémicos, distribuidos a estudiantes del noveno grado de la Educación Escolar Básica. La legisladora expresó que el contenido de estos textos perpetúa estereotipos de género, promueve la sumisión y difunde conceptos machistas desde una edad temprana.
Martínez leyó fragmentos de los materiales en cuestión, señalando pautas de vestimenta y comportamiento dirigidas a las adolescentes con el fin de obtener «respeto». En uno de los extractos, se indica: “Ponte guapa, pero no provocativa”, lo que, según la senadora, refleja claramente conceptos machistas y la carga que se coloca sobre las mujeres en relación a la violencia de género.
La senadora también subrayó que, de acuerdo a la Constitución Nacional, no existe justificación para que un hombre toque a una mujer, independientemente de su vestimenta o situación. Además, hizo hincapié en las enseñanzas sobre la obediencia incondicional en el ámbito escolar y familiar, advirtiendo que la afirmación «el que obedece no se equivoca» puede ser peligrosa, especialmente en contextos de vulnerabilidad o abuso.
Martínez criticó la idea de que los niños deben obedecer a figuras de autoridad, incluso si estas son abusivas, y abogó por una educación que fomente la autonomía y el pensamiento crítico en los jóvenes. Asimismo, hizo notar la asimetría en la forma en que se presentan las personalidades de hombres y mujeres en los textos, sugiriendo que a las mujeres se les atribuye una baja autoestima desde su nacimiento.
Frente a las respuestas del titular del MEC, quien sugirió que los textos podrían ser perfectibles, Martínez rechazó esta postura y exigió la eliminación total de los materiales, abogando por un enfoque educativo que contribuya a frenar la violencia machista y los feminicidios en el país. Insistió en la necesidad de una educación crítica y de conciencia que forme ciudadanos respetuosos y con valores, distanciándose de las discusiones centradas en castigos severos.

