El programa Hambre Cero ha generado un notable incremento en el presupuesto asignado a las gobernaciones coloradas, alcanzando este año un total de US$ 318 millones. Este aumento es parte de un presupuesto total de US$ 1.089 millones destinado para el periodo 2024-2026, de los cuales US$ 614 millones se asignaron a las 14 gobernaciones administradas por el Partido Colorado.
En 2024, el presupuesto inicial para este programa fue de US$ 65,7 millones, y se proyecta que para 2025 aumente a US$ 230 millones. Para 2026, se estima que el monto se dispare a US$ 317,6 millones, lo que representa un incremento de casi US$ 87 millones en comparación con el año anterior.
La administración del programa Hambre Cero ha suscitado críticas, especialmente sobre la calidad de los alimentos distribuidos y la posible politización en la contratación de personal. Las escuelas de Presidente Hayes, Central y Asunción, que dependen del Ministerio de Desarrollo Social (MDS), han quedado bajo una administración centralizada, excluyendo a los gobernadores Ricardo Estigarribia y Bernardo Zárate.
El MDS ha recibido un presupuesto total de G. 2,74 billones (US$ 401 millones), comenzando con US$ 50 millones en 2024 y proyectando alcanzar US$ 215 millones para 2026. Esto se enmarca en un contexto político tenso, donde la ruptura del cartismo ha llevado a los gobernadores colorados a expresar su apoyo a Pedro Alliana y Santiago Peña.
El 13 de octubre, casi todos los jefes departamentales de la Asociación Nacional Republicana se reunieron con el presidente de la República, reafirmando su respaldo a la candidatura de Peña. Sin embargo, el gobernador de Alto Paraguay, Arturo Méndez, no pudo asistir debido a condiciones climáticas adversas.
A pesar de las controversias, los gobernadores siguen promoviendo a “Cesarito” Sosa, presidente del Consejo, como un candidato potencial para la vicepresidencia, lo que indica una estrategia clara de consolidación y apoyo dentro del partido en un momento crucial para las elecciones.
