La crisis financiera provocada por Ueno Bank ha llevado al vicepresidente Pedro Alliana a suspender temporalmente su precandidatura presidencial. En lugar de enfocarse en su campaña, Alliana ha decidido priorizar su apoyo al gobierno de Santiago Peña para encontrar soluciones a los problemas que enfrenta el sector bancario.
El vicepresidente aclaró que esta decisión no implica una renuncia a sus aspiraciones políticas, sino una postergación condicionada a la resolución de los problemas que afectan al gobierno. En sus declaraciones, Alliana expresó su disposición para colaborar con Peña en la salida de la crisis financiera y destacó la importancia de resolver estas dificultades antes de avanzar en cualquier proyecto presidencial.
Alliana hizo hincapié en la situación de Ueno Bank, que ha sido objeto de cuestionamientos debido a la concentración de fondos públicos y dudas sobre su solvencia. Subrayó la necesidad de investigar cómo se llegó a esta situación y quiénes son los responsables. También expresó su preocupación por los recursos de los ahorristas, jubilados y del Estado depositados en la entidad.
Respecto a la renuncia de Carmen Marín del Directorio del Banco Central del Paraguay, Alliana minimizó su impacto y sugirió que se revisen las acciones de otros miembros del directorio para determinar si hubo irregularidades en el manejo de fondos públicos. En este contexto, cuestionó la falta de transparencia en la asignación de recursos estatales a Ueno Bank.
Sobre posibles soluciones a la crisis, Alliana mencionó la posibilidad de que Ueno Bank sea adquirido por otra entidad financiera, aunque no especificó si se trataría de un banco nacional o internacional. Afirmó que hay bancos interesados en la compra, pero no confirmó si hay negociaciones en curso.
El vicepresidente también reconoció tener diferencias con Peña, a quien ha planteado varias veces su preocupación por la situación del sistema financiero. A pesar de no poder obligar al presidente a tomar decisiones, Alliana se comprometió a seguir reclamando respuestas desde su posición.
Por otra parte, Alliana criticó el avance de obras públicas y la calidad de atención en hospitales, advirtiendo sobre la inauguración de nuevas infraestructuras cuando aún no se pueden sostener las existentes. También expresó preocupación por la formación de policías y cuestionó la preparación de efectivos “exprés”.
La pausa en su precandidatura también ha retrasado la definición de su compañero de fórmula para las internas del próximo año. Alliana mencionó que tiene claro quién le gustaría que lo acompañe, pero no reveló su identidad. Además, destacó el perfil del ministro de Industria y Comercio, Marco Riquelme, como una opción interesante para su eventual dupla.
Finalmente, el vicepresidente mencionó que se estaba considerando el nombre “Concordia Colorada” para su nuevo movimiento político, aunque esta marca pertenece a su rival político, el expresidente Mario Abdo Benítez. Enfatizó que no presentará su precandidatura para las elecciones internas del próximo año si la crisis financiera no se resuelve.
