Bajo el lema de «Todos quieren gratis», ha iniciado esta campaña en contra de los «influencers».

En redes sociales se volvió viral que varios restaurantes en Bolivia empezaron a restringir el ingreso de influencers. Específicamente tiktokers.
La medida surge porque algunos intentaban obtener comida gratis a cambio de grabar supuestos videos “promocionales”
Los dueños buscan evitar aprovechamientos y garantizar un trato justo para todos sus clientes
«Se cansó mi gerente de estar lidiando con estos tipos y mandó a colocar los rótulos de que es prohibido su ingreso», dijo uno de los empleados.
Sin duda alguna esto ha tenido revuelo en el país sudamericano y se podría extender a otras partes del mundo.


