Lo que debía ser un viaje de despedida terminó en una tragedia doble para una familia paraguaya. Mercedes Ledesma Ayerza, de 43 años, radicada en España, falleció de un infarto fulminante apenas llegó al aeropuerto Silvio Pettirossi, adonde vino para darle el último adiós a su madre.

Mercedes tenía previsto viajar el 9 de diciembre, pues un mes atrás su mamá, Ramona Ayerza, había sufrido un preinfarto y seguía internada. Sin embargo, el sábado pasado recibió la noticia de que ña Ramona ya no resistió y decidió adelantar su viaje.
Según relató su sobrino, Alan Ayerza, el dolor por la muerte de su madre habría sido demasiado fuerte para ella. “Mi tía vino sola, su marido quería acompañarla, pero le dijo que no. No sabemos qué pasó exactamente. Creemos que el impacto emocional fue muy grande y no aguantó”, expresó.
La repentina partida de ambas mujeres dejó consternados a familiares, vecinos y conocidos. Ña Ramona, quien residía en Horqueta, Concepción, era muy querida en la comunidad por sus amplios conocimientos en medicina natural, con los que ayudó a numerosas personas durante años.
Un dolor que se repite
Otra mujer, Diana Ascona, contó que vivió una situación parecida cuando perdió a su mamá estando lejos. “Es muy triste. La angustia es enorme para los que estamos fuera. A mí me pasó igual: tenía pasajes para enero, pero mi madre falleció tres días antes. Adelanté mi viaje y en el aeropuerto me desmayé por un ataque de ansiedad”, relató.
Recibió atención médica en la terminal aérea y fue sedada para poder continuar su vuelo. Finalmente llegó a tiempo para despedir a su madre. “La pérdida de una mamá no se la deseo a nadie, más aún cuando una está lejos”, afirmó.


