El Ejecutivo presentó un proyecto de ley que prohíbe el uso de celulares en instituciones educativas públicas y privadas durante toda la jornada escolar, incluidos los recreos, salvo situaciones específicas. La iniciativa surge de un análisis técnico y científico que apunta a efectos negativos en la salud mental cuando el uso no tiene límites dentro del ámbito escolar.


La propuesta permite la utilización del dispositivo solo con fines pedagógicos y bajo supervisión docente. También se contemplan excepciones vinculadas a accesibilidad, inclusión y salud. Los reglamentos internos de los colegios deberán ajustarse a la nueva normativa en un plazo de seis meses.
El Ministerio de Educación será la autoridad de aplicación. Tendrá a su cargo la reglamentación, los controles y las campañas de concientización.
El Gobierno sostiene que los resultados de esta regulación se verán entre diez y veinte años, con mejoras en salud mental, reducción del consumo digital adictivo y menor exposición al ciberacoso. Afirman que también ayudará a recuperar la atención en clase, hoy afectada por la distracción constante.
El ministro de Educación, Luis Ramírez, señaló que la tecnología es útil si se emplea con un propósito pedagógico y bajo guía docente. El ministro de la Niñez, Walter Gutiérrez, apuntó a problemas como aislamiento, pérdida de habilidades sociales y contenido inapropiado. Aseguró que la regulación es una oportunidad para formar mejor a niños y adolescentes.
Roberto Moreno, asesor jurídico de la Presidencia, afirmó que la propuesta se apoya en evidencia nacional e internacional sobre los impactos del uso desregulado del celular.


