▪️Según la investigación, el hecho se registró el 1 de enero en la compañía Caacupemí, cuando el joven habría manipulado un artefacto pirotécnico conocido como “cebollón”, sin supervisión adulta y se lo dio a una perra llamada Canela, provocándole graves lesiones.

▪️El animal fue atendido en un centro veterinario y debió ser sometido a una intervención quirúrgica. La imputación se sustenta en denuncias formales, testimonios, informes veterinarios y material audiovisual difundido en medios y redes sociales.


