Miembros de la Federación de Taxistas de Ciudad del Este y representantes del transporte alternativo advirtieron que podrían cerrar el Puente de la Amistad, en rechazo al nuevo sistema de fiscalización implementado por la Receita Federal, que contempla incluso la incautación de vehículos.
Los trabajadores sostienen que la responsabilidad por el transporte de mercaderías irregulares debe recaer exclusivamente en los pasajeros, y exigen el respeto de la cota de compras de hasta 500 dólares por persona.
La situación fue analizada este lunes en una reunión realizada en la sede de la Federación de Taxistas, con la participación del senador Rubén Velázquez y del intendente de Ciudad del Este, Daniel Pereira Mujica. Durante el encuentro, los transportistas solicitaron la intervención de las autoridades paraguayas para impulsar una salida bilateral con Brasil.
El presidente del gremio, Florencio Soto, cuestionó el alcance de los nuevos controles en la aduana brasileña. Explicó que, si se detectan mercaderías repetidas entre las pertenencias de los pasajeros, los agentes proceden a incautar los vehículos, lo que deja a los conductores sin su herramienta de trabajo.
“Esto empezó hace una semana. Hoy trabajamos con el temor de transportar pasajeros y volver a pie”, expresó. Según indicó, al menos seis vehículos ya fueron incautados.
Soto remarcó además que los conductores no tienen forma de verificar qué tipo de productos trasladan los pasajeros. “No podemos revisar sus pertenencias. Hubo casos en que por llevar varias prendas iguales, como camperas, se incautó el vehículo. Queremos que los controles continúen, pero que la responsabilidad sea individual”, afirmó.
Por su parte, el senador Velázquez señaló que tomó conocimiento del conflicto recientemente y planteó la necesidad de involucrar a la Cancillería Nacional para abrir un canal de diálogo con el gobierno brasileño. “Hay que evitar excesos en los controles. Confío en que se puede encontrar una solución”, manifestó.
La Receita Federal puso en marcha este nuevo sistema de fiscalización en el paso fronterizo con el objetivo de frenar el denominado “contrabando hormiga”. El mecanismo busca identificar a los llamados “laranjas”, personas que cruzan reiteradamente la frontera transportando mercaderías por encargo, mediante el control de la frecuencia de viajes y la repetición de productos, además del cumplimiento de la cota permitida.#FM961

