La preocupación sanitaria crece en la Penitenciaría Regional tras el fallecimiento de un interno esta mañana en el Hospital Regional, el paciente, que ingresó el pasado lunes con un cuadro grave de insuficiencia respiratoria aguda y una falla multi Orgánica, representa el segundo caso con síntomas similares que termina en deceso en menos de 30 días.




Informes preliminares indican que el foco infeccioso podría ser extenso, varios reclusos presentan síntomas compatibles con la enfermedad, mientras algunos cuentan con seguimiento médico, otros aún no han iniciado tratamiento, lo que aumenta el riesgo de un brote masivo.
El Dr. Mario Pérez, director del nosocomio local, enfatizó que el protocolo clínico exige el aislamiento estricto de los afectados para frenar la cadena de contagio, no obstante, advirtió que la realidad del penal impide cumplir esta norma.
El principal problema es el hacinamiento en las celdas, internos sin tratamiento oportuno, dos muertes sospechosas en menos de un mes.
»El aislamiento es fundamental para el tratamiento, pero en las condiciones actuales de la penitenciaría, resulta una tarea sumamente difícil», señaló el Dr. Pérez.
Se aguarda un pronunciamiento oficial de las autoridades penitenciarias y del Ministerio de Salud para iniciar una intervención de urgencia en el recinto.