El empresario brasileño Deivid Petter De Souza, dueño de la cantera de Minga Guazú donde salieron los explosivos que se usaron en el asalto al banco Itaú de Katueté, finalmente se presentó ante la justicia, pero automáticamente obtuvo el arresto domiciliario, misma medida que le concedieron a su explosivista. Ahora las sospechas se orientan contra un tractorista de dicho negocio, quien está prófugo.



El asalto al banco Itaú se produjo en la madrugada del 30 de octubre de 2025 en la sucursal que queda en la Ruta PY03, en pleno centro de la ciudad de la ciudad. Los asaltantes usaron al menos dos bombas que destruyeron casi todo el edificio, incluyendo la bóveda, donde supuestamente había un caudal equivalente a unos 916.000 dólares, de los cuales se recuperaron entre los escombros el equivalente a unos 478.000 dólares, por lo que entonces el monto faltante, quemado o robado fue de aproximadamente 438.000 dólares.
Los rastros dejados por los delincuentes ayudaron a los militares de la Dirección General de Material Bélico (Digemabel) a identificar el origen de los explosivos, que en teoría tenían que estar en la cantera Petters SA, que funciona a 2 kilómetros de la Ruta PY06, en la zona conocida como Calle 28 Monday, en el distrito de Minga Guazú, departamento de Alto Paraná.
Esa misma información llevó a la Fiscalía a ordenar el 4 de noviembre del año pasado la detención del dueño de la cantera, Deivid Petter De Souza, brasileño, de 34 años, y del explosivista autorizado del establecimiento, Andrés Pintos Venialgo, paraguayo, de 59 años, ante las sospechas de que uno de estos o ambos vendieron los explosivos a los asaltantes que actuaron en Katueté.
Tras permanecer prófugo por dos meses, se presentó el dueño de la cantera, Deivid Petter De Souza, quien sin embargo automáticamente obtuvo también el arresto domiciliario.
La medida le fue concedida por la jueza de Katueté, Ilda Rosa Acosta Alvarenga, aunque con la aprobación de la Fiscalía, representada en este caso por los fiscales Óscar Javier Paredes López y Hernán Ricardo Mendoza Quintana.
ANTECEDENTES POR LAVADO.
No es la primera vez en que Deivid Petter De Souza es vinculado a actividades ilícitas en la frontera Paraguay-Brasil, principalmente Ciudad del Este. Su nombre fue ligado fuertemente en el año 2020 a la supuesta comisión de hechos punibles de contrabando de cheques y lavado de activos en el Puente de la Amistad. El caso guarda relación con la incautación en la Aduana de Ciudad del Este de G. 380 millones en cheques sin declarar, que a su vez estaban firmados por el comerciante extranjero.
A raíz del millonario decomiso, la Fiscalía Especializada imputó a Eder Bernardo Galeano Pereira, quien trató de ingresar clandestinamente a la zona primaria los cheques en un sobre.


