Hace apenas dos días, los pobladores de la comunidad de Ybyraty, distrito de Horqueta, celebraban con emoción un logro largamente esperado: el acceso al agua potable, tras años de reclamos, sacrificios y una prolongada espera sin contar con este servicio básico.


La esperanza había renacido luego de que la Municipalidad de Horqueta adquiriera un tanque de agua por un monto de 8 millones de guaraníes, infraestructura clave que faltaba para poner en funcionamiento las perforaciones realizadas previamente por el Servicio Nacional de Saneamiento Ambiental (SENASA). Para las familias de Ybyraty, esto representaba el fin de una dura lucha y el inicio de una vida más digna.
Sin embargo, la alegría fue efímera.
En la jornada de hoy, el tanque instalado colapsó repentinamente, viniéndose abajo de un momento a otro. Según versiones preliminares, se trataría de un tanque resecado y en malas condiciones, que no soportó la cantidad de agua acumulada, rompiéndose completamente.
El derrumbe no solo destruyó la estructura, sino que volvió a quebrar la ilusión de toda una comunidad, que nuevamente queda sin acceso al vital líquido, pese a tratarse de un derecho humano universal.
La situación genera indignación y profunda tristeza entre los pobladores, quienes se preguntan cómo fue posible que una inversión reciente termine en una falla tan grave en tan poco tiempo. Exigen explicaciones y una solución inmediata, ya que el acceso al agua no puede seguir siendo una promesa que se desvanece en cuestión de días.
Mientras tanto, Ybyraty vuelve a quedar en el abandono, con familias que siguen esperando algo tan básico como abrir una canilla y encontrar agua.


