Lo que hace apenas unas horas era un escenario de guerra y tensión, hoy se ha transformado en un ambiente de algarabía colectiva. En distintas ciudades del país, multitudes se congregan con banderas, cánticos y expresiones de júbilo tras conocerse la captura de Nicolás Maduro, realizada por un equipo de élite de los Estados Unidos.

La noticia ha desatado escenas de celebración que contrastan con la violencia vivida recientemente, reflejando el alivio y la esperanza de una población que durante años ha estado marcada por la crisis política, económica y social.
Las calles, antes dominadas por el miedo y la incertidumbre, son ahora testigo de una euforia popular que muchos califican como histórica.


