Donald Trump incluyó a María Corina Machado en su hoja de ruta política para avanzar en la transición democrática en Venezuela, tras un almuerzo a puertas cerradas en la Casa Blanca que permitió acercar posiciones.

Aunque el gesto marca un giro en el vínculo con la oposición venezolana, la administración republicana mantendrá el control absoluto de la relación con Caracas, según fuentes de Washington.
La estrategia sobre Venezuela es manejada por un núcleo reducido del gobierno estadounidense, encabezado por el secretario de Estado Marco Rubio y el vicepresidente JD Vance.
Trump justificó el diálogo con sectores del oficialismo venezolano como una forma de evitar errores del pasado, aludiendo a la experiencia de Irak.


